Cinco años después del hundimiento de la Deepwater Horizon en el Golfo de México, hacemos un repaso de cómo nos han afectado los derrames de petróleo a lo largo de la historia.
Los derrames de petróleo desde barcos y estaciones de extracción de crudo en mares, océanos y ríos son uno de los desastres medioambientales más graves en los que están implicadas las acciones del ser humano.
Hoy, 22 de abril, se cumplen cinco años de la segunda mayor catástrofe de estas características en la historia, el hundimiento de la Deepwater Horizon, una plataforma petrolífera semisumergible construida en 2001, propiedad de Transocean, arrendada a BP (British Petroleum) y localizada en el Golfo de México y que compartía este país con Estados Unidos y Cuba, a causa de una explosión. A la pérdida de once vidas humanas hay que sumar los penosísimos daños por la marea negra al ecosistema de las marismas del Misisipi, hogar de 400 especies animales protegidas, de los pantanos de Louisiana, de cerca de mil kilómetros de litoral e incluso del fondo marino, pues el derrame se produjo desde una tubería que se encontraba a gran profundidad, bajo las aguas del Atlántico.
Las catástrofes petrolíferas a lo largo de la historia

Como es lógico, los derrames de petróleo durante la extracción, el transporte o su uso como combustible naval se llevan produciendo desde que comenzamos a usarlo industrialmente, existen más de 300 registros sobre desastres petrolíferos de mayor o menor importancia desde 1948, al menos 130 de ellos graves a partir de 1960, desde que el buque Sinclair Petrolore vertió cerca de 70.000 toneladas de crudo frente a las costas de Brasil. En al menos 12 de estos desastres, el vertido superó las 100.000 toneladas. Seguir leyendo



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