Luego de 71 años de creada, la empresa Icollantas decidió cerrar su producción en Colombia debido a los malos resultados financieros que arrojó en los últimos años.

La multinacional francesa Michelin -que en el 1998 adquirió la empresa a inversionistas nacionales- anunció desde su casa matriz el cierre de sus plantas en Bogotá y Cali, para focalizarse únicamente en la comercialización y proveerse desde otras plantas en el exterior.
Michelin atribuyó los cierres sus fábricas en el país a la pérdida de rentabilidad y dijo que asumirá un egreso en sus libros este semestre, a causa de la reestructuración, por 134 millones de dólares, incluidos los costos de la salida forzosa de 460 trabajadores.
Paralelamente, dijo que la filial colombiana no llegó a ser competitiva debido a su insuficiente talla y a otros factores económicos locales.
«El Grupo Michelin ha venido acumulando pérdidas por el orden de 300 mil millones de pesos en los últimos 15 años. Se han hecho inversiones por 261 mil millones de pesos, así como proyectos para mejorar la productividad y defender el empleo de sus trabajadores, pero todo esto no dio los resultados esperados», dijo por su lado Jorge Luis Vega, presidente de Michelin Colombia (Icollantas).
El directivo también adujo la inviabilidad de la empresa a la revaluación del pesos y la importación de llantas con precios más bajos, especialmente asiáticas, y el entorno macroeconómico mundial.
“La devaluación del real brasileño (principal destino de nuestras exportaciones), la entrada masiva de llantas importadas al país, y otros factores económicos que año tras año se repitieron, repercutieron para que fuera inviable la operación de producción en Colombia”, expresó Vega.
Una de las factorías de Icollantas que se clausurará entre junio y agosto está ubicada en Chusacá, al sur de Bogotá, y emplea a 220 personas en la producción de neumáticos para camiones, mientras que la de Cali ocupa a 240 personas y se enfoca en llantas para vehículos y camionetas (utilitarios).
Michelin, sin embargo, dijo que mantendrá en la nómina a 60 empleados de la fuerza de ventas y que se seguirán apoyados en la red de distribuidores mayoristas y minoristas en el país.
Michelin propuso a las 460 personas afectadas un apoyo socio-económico para conseguir encontrar un nuevo empleo.
El plan de retiro incluye las prestaciones de ley, un cubrimiento de salud y seguro de vida, y el apoyo para que estas personas logren la transición y puedan conseguir otro trabajo.
Por su parte, Ivanoe Serrano, presidente nacional de Sintrainclapa (sindicato de trabajadores de las industrias del caucho y el plástico), señaló que la decisión, comunicada el pasado 8 de junio por las directivas, los tomó por sorpresa.
«Hace poco vinieron trabajadores franceses a felicitarnos porque la empresa era muy rentable. No sabemos cuál es el objetivo de esta decisión», agregó.
Camilo Llinás Angulo, presidente de la Asociación Colombiana de Fabricantes de Autopartes (Acolfa), señaló que es «preocupante el cierre de plantas industriales con trabajadores colombianos calificados y bien remunerados». Agregó que es «una pérdida del patrimonio del país que hay que frenar».
Michelin también anunció el lunes una reorganización de sus operaciones en Francia, en donde está considerando la eliminación de 730 puestos de trabajo.
Raul Ávila de la Coalición Industrial, dijo que día a día hay pérdida de competitividad y de un menor grado de productividad que se evidencia en la industria manufacturera nacional. Seguir leyendo




De acuerdo con la información suministrada por la Unión Sindical Obrera, la Empresa multinacional Pacific Rubiales Energy, viene violentando sistemáticamente los derechos de asociación sindical de los trabajadores de la industria petrolera en el municipio de Puerto Gaitán, pues ha despedido a más de 3000 trabajadores afiliados a la USO, en coordinación con sus empresas subcontratistas en los campos de explotación petrolera Rubiales, Quifa, CPO12, entre otros.




