
La sequía originada por temperaturas de más de 39 grados bajo sobra y la falta de pasto fresco son algunas de las consecuencias del intenso verano que azota al país y que ha cobrado la vida de más de 10 mil reses en el departamento de Sucre en los últimos ocho meses. Así lo aseguró Giovanny Pizzirusso, Gerente de la Asociación de Ganaderos de Sucre.
«Estamos pasando por unas de los peores crisis del sector ganadero. Nosotros manejamos cerca de 1500 o 1800 milímetros de agua y este año no hemos podido alcanzar 200 mm de precipitación y son por lo menos 700 mm para la pasturas que garanticen la alimentación del ganado», aseguró Pizzirusso.
Un paliativo para esta situación sería la construcción y dotación de bodegas de almacenamiento, pero para esto se requiere de la intervención del Gobierno Nacional. «No sólo es hacer charlas y socializaciones sobre El Niño, que es inminente, es tomar acciones. ¿Qué vamos a hacer en octubre y noviembre cuando no tengamos los niveles de agua necesarios para recuperar los pastos?», señala Pizzirusso.
El cambio brusco de temperatura ha provocando el aborto de más de 2 mil vacas, situación que a futuro también representa grandes pérdidas para los ganaderos.
cmi



