
La tubería tendrá un diámetro entre 30 y 36 pulgadas. La obra nacerá en San Martín, Meta, hasta llegar al Puerto de Buenaventura. Toda la red estará bajo tierra.
Entre nueve y 11 municipios podrían verse beneficiados con el proyecto canadiense que entraría en operaciones en 2017.
Alpujarra, Dolores, Purificación, San Antonio, Ortega, Prado, Natagaima, Coyaima, Saldaña, Chaparral y Roncesvalles harían parte de los 35 municipios por los que pasará el megaproyecto Oleducto al Pacífico.
La megaobra, cuyo valor aproximado estaría alrededor de los 5.2 millardos de dólares, pretende extender 760 kilómetros de tubería desde San Martín, Meta, pasando por Huila y Tolima hasta Buenaventura en el Valle del Cauca.
De acuerdo con el gerente de Asuntos Corporativos de la empresa Oleoducto al Pacífico (OAP) David Arce, la obra busca transportar 250 mil barriles diarios de crudo pesado desde los Llanos Orientales, Putumayo hasta Buenaventura para su exportación al continente asiático.
El proyecto, que iniciaría labores de construcción en 2015, ya culminó su primera fase que comprendió los estudios de prefactibilidad y factibilidad y, cuya inversión estaría alrededor de los 100 millones de dólares.
El ejecutivo aclaró que durante el segundo semestre de 2014 se llevarán a cabo consultas previas con la comunidad para involucrar a los 57 resguardos indígenas, comunidad afrocolombiana y demás personas que se vean afectadas por el desarrollo del proyecto.
También se espera que en el transcurso de 2013 y 2014 se efectúe el diagnóstico de impacto ambiental que será presentado en 2015 para la obtención de la licencia ambiental ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales que permita el desarrollo de las obras.
EL NUEVO DÍA: ¿En qué consiste el proyecto?
DAVID ARCE: El proyecto está orientado a la construcción de un oleoducto para el transporte de crudo pesado. Nace en San Martín, Meta, atraviesa el Departamento y llega al Huila; luego al Tolima y se pasa a Barragán, Bugalagrande, Buga, San Pedro, Vijes, hasta llegar al Puerto de Buenaventura. El proyecto nace a raíz que el país superó la meta de producir más de un millón de barriles al mes y no hay suficiente capacidad para transportar lo que se está produciendo.
Además, se espera que un incremento en la producción de cerca del 16 por ciento anual y descubrimientos importantes de petróleo en los Llanos orientales. A esto se suma que Estados Unidos, nuestro principal comprador de petróleo, está diversificando su portafolio. Ellos están explotando los crudos no convencionales con tendencia a que en ocho o 10 años aumente su producción interna y se hagan autosuficientes. Van a dejar de importar petróleo y dejar de depender tanto de la geopolítica de Oriente Medio como de los países suramericanos que le exportamos.
END: ¿Quién llevará a cabo esta iniciativa?
DA: Los productores de crudo al darse cuenta de la importancia de tener una capacidad de transporte, que no hay hoy en día, invitaron a Enbrige International, compañía canadiense que opera más de 80 mil kilómetros de tubería en Estados Unidos. Cuenta con los mejores estándares a nivel internacional no sólo técnicos en la construcción y operación, sino en el respeto a los derechos humanos y el ambiente.
Esta se ha encargado de desarrollar los estudios de prefactibilidad y viabilidad. Enbrige hizo los estudios y aseguró que la obra era viable técnica y económicamente.
END: ¿En qué fase va el proyecto?
DA: En el primer paso que se requiere para construir una obra, que es la consecución de las licencias ambientales y de construcción. En ese orden, se presentará en el segundo semestre de este año el diagnóstico ambiental de alternativas ante la Anla (Autoridad Nacional de Licencias Ambientales); y en 2015 viene el Estudio de Impacto Ambiental.
Se espera que en 2017 se inicien operaciones. En cuanto a lo minero hay que firmar un contrato de concesión con el Ministerio de Minas y Energía para prestar el servicio público de transporte de hidrocarburos; este va a ser un proyecto de uso público.
END: ¿Cuál es el trayecto del oleoducto?
DA: Se han estudiado ocho rutas saliendo de San Martín a Venezuela con salida al Atlántico, por el lado del Pacífico con Tumaco por Putumayo. De las rutas se llegó a la conclusión que dos son las más viables. La obra pasará por departamentos como Meta, Tolima, Huila y Valle del Cauca.
En el caso puntual del Tolima se tienen dos posibles trayectos, el primero, que comprendería a Alpujarra, Natagaima, Coyaima, Ortega, San Antonio, Chaparral y Roncesvalles. Y como segunda opción Alpujajarra, Dolores, Prado, Purificación, Saldaña, Coyaima, Ortega y Roncesvalles.
END: ¿Cómo se tiene concebido el oleoducto?
DA: El oleoducto va a contar con una tubería entre 30 y 36 pulgadas, tendrá seis estaciones de bombeo, seis de entrada de presión, vamos a llegar a Buenaventura y tener un área de almacenamiento.
También habrá una tubería submarina con algunos centímetros adentro del mar y vamos a tener instalaciones para exportar petróleo. Una de las cosas que hace diferente a este oleoducto a los del resto del país es el transporte de crudo pesado. Para esto se está pensando en la construcción de una tubería complementaria, paralela, a través de la cual se importarían diluyentes, necesarios para acelerar el transporte.
END: ¿Y cómo se va a involucrar a la comunidad?
DA: Como este es un proyecto incluyente, vamos a consultar a la comunidad para que nos oriente cuál es la mejor opción para pasar el ducto. Vamos a hablar con los afrocolombianos de Buenaventura, con los industriales del Valle del Cauca y con los 35 resguardos indígenas, porque aquel que mejor conoce la tierra es quien vive en ella.
END: ¿Y cuáles van a ser los beneficios para los municipios?
DA: Los primeros en beneficiarse serían los productores que podrían ahorrar hasta 500 millones de dólares anuales si transportan el crudo a través de la nueva red. Así mismo, al elevarse la producción habrá mayores regalías para la Nación. Por otro lado, las regiones tendrán la oportunidad de tener recursos extras a través del Impuesto de Transporte cuyos dineros irán directamente a las arcas del municipio. No sabemos en este momento cuánto va a ser, porque depende de la tarifa que nos imponga el Ministerio de Transporte.
También les vamos a pedir a los contratistas constructores que se inscriban como contribuyentes temporales en el mismo municipio, de tal manera que paguen el ICA ahí mismo. Además, viene el tema de compra de productos en las mismas regiones y los empleos que se van a generar cuyo tope máximo de construcción podría llegar a los siete mil, entre mano de obra calificada y no calificada.
END: ¿La importancia de la iniciativa?
Este es un proyecto estratégico para el país y es un proyecto incluyente porque se va a respetar a la comunidad y su ambiente en la operación. Hemos socializado el proyecto con ellos, con los cuatro gobernadores y las autoridades.
END: ¿Cuál es el impacto ambiental que se va a generar?
DA: Lo estamos estudiando, no puedo decir cuál es, pero cualquier acción del hombre genera un impacto. ¿Qué se va a impactar?, todo. En cuanto a los propietarios o personas que estén en la zona de influencia, lo que se tiene previsto es, por ejemplo, si un campesino tiene en esos momentos cosecha de arroz, se le negociará la producción. Las máquinas entran y hacen como una especie de carretera, introducen el tubo, tapan y no pasa nada más.
El campesino o productor podrá volver a sembrar en ese mismo terreno. También se pagará directamente al afectado un cesante por el tiempo que los obreros e ingenieros tarden en desarrollar la labor.
END: ¿Y en cuanto a los ríos?
DA: Todo va a ir subterráneo. Vamos a pedir un permiso de cruce de ríos o cauce. Con los amigos de distritos de riego tuvimos esa discusión y nos decían cómo ustedes van a romper acá si está la canal. Hoy en día hay tuneleras, topos; eso no va a afectar para nada este sector.
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